Definir la situación
El primer paso consiste en describir con precisión qué situación queréis observar en la transición escuela trabajo: por ejemplo, la preparación previa a las prácticas, la comunicación con familias en un curso concreto o la coordinación con una empresa local. Cuanto más concreta sea la descripción, más fácil será diseñar un piloto útil.
Formular la hipótesis
A continuación se formula una hipótesis sencilla del tipo: si introducimos este cambio específico, esperamos observar esta diferencia concreta. Esta frase guía ayuda a alinear expectativas dentro del equipo y a decidir qué información conviene recoger durante el piloto.
Diseñar el piloto
Con la hipótesis clara, se diseña el piloto: quién participa, durante cuánto tiempo, qué tareas nuevas implica y qué se mantiene igual. El diseño debe encajar con los recursos actuales del centro para evitar que el proyecto dependa de esfuerzos extraordinarios difíciles de repetir.
Observar y revisar
Por último, se acuerdan las señales que se observarán y los momentos de revisión. No se trata de construir un sistema complejo, sino de fijar pocos indicadores comprensibles que permitan valorar si el piloto aporta información útil para futuras decisiones sobre la transición escuela trabajo.